 |
| |
 |
| |
Al lado del mar, cerca de la Alameda y sobre los viejos
acantilado casi, se levanta esta preciosa capilla para dar culto
a la Virgen de las Angustias en una de las calles más bonitas y
significativas del casco antiguo de la ciudad.
Su construcción data de 1701 y fue sede de una compañía
Espiritual del Santo Rosario; en esta casa la dedicada a la
Virgen del Camino, esta compañías fueron creadas por el fraile
Capuchino gaditano Fray Pablo de Cádiz (1643-1694).
Muchos pensarán o se dirán o preguntarán la advocación de la
capilla conocida popularmente por el “Caminito” y la respuesta
es clara, es la Virgen del Camino, según al iconografía leonesa,
es la Virgen de las Angustias o la Piedad y la Caridad, es decir
María sentada al píe de la Cruz y con su Hijo Muerto sobre su
regazo. Es la sexta Angustias de María y como capilla de la
Virgen del Camino se denominó desde su fundación en esos años
primeros del siglo XVIII hasta mediados de éste en que pasa a
ser denominada como Virgen de las Angustias. Pero para el pueblo
gaditano y para sus numerosísimos devotos continúa siendo el
“Caminito”.
Nada de notable tiene en el exterior si exceptuamos su portada
de mármol genovés, y poco tiene en su interior dada las
reducidas dimensiones, pues tiene 7 por cinco metros, a la que
añadimos el espacio del altar mayor de 2 por 1,5 metros, además
de dos sacristías y un coro alto. El altar mayor es de mármol
genovés, en cuyo camarín, está la emblemática imagen de las
Virgen de las Angustias, una talla total ricamente estofada y
policromada atribuida a un miembro de la familia Roldán (Marcelo
o Diego).
Al principio, se ha expresado la fundación de las Compañías
Espirituales del Santo Rosario en Cádiz por el Capuchino Fray
Pablo, pero habrán visto y comprendido, que Fray Pablo había
fallecido ya en 1701 y es otro capuchino, Fray Feliciano de
Sevilla, el encargado en nombre del viejo capuchino gaditano, de
seguir su obra ingente y de continuar estas fundaciones de
templos en los que venerar a la Virgen en sus numerosas
advocaciones.
Los gastos de construcción de la capilla corrieron a cargo de D.
Jerónimo de Estrada, don Marcos de Arroyo y D. Lavinio Calderón,
siendo bendecido el templo por el Obispo de la Diócesis Fray
Alonso de Talavera (1696-1716)
Se da la curiosa particularidad que la Virgen de las Angustias
es una talla que recibía culto en una Capilla de Asturias
propiedad de D. Jerónimo de Estrada y este señor tomó la
acertada decisión de trasladar la imagen hasta aquí, para que
recibiera culto público. Posteriormente hacia 1772, se formó la
cofradía a raíz penitencial para dar culto en la Semana Santa a
la Virgen y hasta hoy sigue recibiendo ese intenso culto que ya
dura dos siglos.
Las reglas y Constituciones de esta cofradía de penitencia,
fueron aprobadas por el obispo de Cádiz, el fraile Dominico Fray
Tomás del Valle (1731-1776) el día 1 de febrero de 1773
La prodigiosa talla de Nuestra Señora de las Angustias fue
restaurada entre 1940-50 por el escultor e imaginero Juan Luis
Vasallo Parodi (1908-1986) autor, igualmente de unos angelitos
que lleva el paso, e igualmente fue posteriormente restaurada
por D. José Miguel Sánchez Peña en 1983, que también restauró
los angelotes.
En la capilla, existe un retablo lateral debido a José Luis
Pires Ascárraga (Cádiz, 1910, Barcelona 1989) donde se venera a
San Nicolás de Bari, obra realizada en la década de los años
40.
También se encuentran varias hornacinas, donde se veneran: Santa
Gema de Galgani, santa italiana, San Pancracio, e igualmente en
las pequeñas se encuentran imágenes de Santa Ana y San José,
madre y esposo de la Santísima Virgen.
Esta Cofradía procesiona en la noche del Miércoles Santo, en
tiempo la llamaban el “Silencio del Miércoles Santo”, por su
recogimiento y austeridad, pues como veis, recoge el dolor, que
todas la madres cuando la ven se siente identificadas con ella,
es tal el dolor de su mirada que es imposible saber a donde
dirige la misma, ya que se pierde en el infinito.
La cofradía fue reconstituida en el año 1935, por el Muy Ilustre
Señor D. Pedro Jesús Bravo y Sobrado, Canónigo del Excmo.
Cabildo Catedral, autor de la oración a la Santísima Virgen,
hombre muy vinculado al mundo cofrade. Su Madre fue la primera
camarista. |
|